Circuitos Cerrados de Televisión

CCTV, funciones y aplicaciones

Uno de los usos más extendidos de los Circuitos Cerrados de Televisión, CCTV, son los sistema de seguridad. Estos sistemas están presentes hoy en día en diversos espacios públicos y privados dónde se precisa un control eficiente y controlado.

Sin embargo ésta tecnología ha evolucionado tanto que sus aplicaciones y escenarios son muy importantes también en otros campos como la medicina, la dependencia e incluso el control de tráfico.

En este espacio desglosaremos brevemente sus principales funciones como sistema de seguridad y otras aplicaciones en las que juega un importante papel.

¿En que consiste un Circuito Cerrado de Televisión?

Un CCTV es un sistema de televisión que difunde la señal en privado transmitiendo las imágenes a uno o varios monitores. En líneas generales un CCTV está compuesto por:

  • Cámaras, que producen la señal de vídeo.
  • Cable o transmisores/ receptores inalámbricos o internet, que transmiten la señal de vídeo producidad por las cámaras.
  • Monitores o pantallas para el visionado de las imágenes.

Principales Funciones de los CCTV

Un sistema de CCTV  opera 24 horas los 7 días de la semana durante todo el año, es decir ininterrumpidamente. Esto lo convierte en el sistema ideal gracias también a su alta capacidad disuasoria y eficacia comprobada.  Todo esto ha facilitado su aplicación tanto en el ámbito privado, como en el público cubriendo no sólo grandes  superficies sino también medianos y pequeños espacios.

Entre las funciones más relevantes de los circuitos cerrados de televisión podemos distinguir:

  • Gran capacidad disuasoria. Los ladrones actúan de manera planificada y profesional de manera que suelen estudiar previamente el terreno así como otros aspectos como horarios de entradas y salidas. Tener bien señalizado y visible su sistema de seguridad los disuadirá y evitará que merodeen frecuentemente para evitar ser identificados.
  • Ayuda en la resolución de casos de hurto. Gracias a la grabación de cada movimiento que se produzca en el lugar del hurto  las fuerzas de seguridad tendrán un útil recurso de identificación de los delincuentes, bien por ser delincuentes habituales o por haber sido grabados merodeando la zona previamente.
  • Seguimiento de entradas y salidas. Bien en la empresa o en la propia vivienda podrá tener un registro de movimientos del personal.
  • Protección de bienes e información. La función de un CCTV no se limita sólo a proteger bienes materiales, en gran parte de casos la información más valiosa para una empresa son los datos cuya destrucción puede suponer graves daños al negocio.
  • Abarata su póliza de seguros. Cuando una compañía de seguros valora su sistema de seguridad de manera eficiente, el riesgo disminuye y el pago de su póliza se verá reducido también.

Cabe considerar que el auge de sistemas de seguridad como éstos en lugares públicos han obligado ha elaborar una ley que proteja y de respuesta a la intimidad de las personas, la Ley Orgánica de Protección de Datos en líneas generales defiende los siguientes aspectos:

  • Prohíbe la implantación de cámaras ocultas.
  • Obliga a señalizar sobre la existencia del propio sistema de videovigilancia de manera bien visible.
  • Protege la intimidad de las personas.
  • Obliga a utilizar las cámaras con fines de seguridad.

    En definitiva, el objetivo de un sistema de seguridad es que usted no tenga que dudar en ningún momento del bienestar de los suyos o seguridad de su negocio.

Otros campos de aplicación de los CCTV

Gracias a su versatilidad podemos encontrar estos sistemas desempeñando otro tipo de funciones no menos relevantes en otros campos:

  • Apoyo a la dependencia. Cuidando a personas dependientes mediante vigilancia remota de parámetros biométricos o fisiológicos. Como por ejemplo pruebas cardiológicas, monitorización de embarazos o deportistas de alto riesgo.
  • La sanidad. Los medios de comunicación se han utilizado desde sus orígenes para mejorar la asistencia sanitaria en lugares de difícil accesibilidad como en el caso de alta mar, plataformas petrolíferas u otras circunstancias como catástrofes naturales.
  • Pruebas contra la violencia de género y otros procesos judiciales. En muchos casos la ausencia de pruebas fehacientes puede entorpecer gravemente procesos jurídicos de distinta índole. Los archivos de vídeo o audio son recursos muy valiosos como pruebas también en negocios donde se sospechan hurtos bien por parte de los empleados o por la de los clientes.
  • Lucha antiterrorismo. Las cámaras en conjunción de la última tecnología software especializada como el reconocimiento facial, la detección por radiación o el registro de matrículas son algunas de las valiosas herramientas que facilitan a los cuerpos de seguridad la identificación de sospechosos o criminales.